sábado, 27 de julio de 2013

HOLA, SOY HELLO KITTY

"Hola a tod@s. Por si alguien no me conoce todavía, mi nombre es Hello Kitty. ¿Qué quién soy? Pues soy una gatita blanca, bonita, alegre y amable. Nací en las afueras de Londres el 1 de noviembre de 1974, por lo que soy inglesa. Mi grupo sanguíneo es B+; lo sé porque figura en mi partida de nacimiento. No soy muy alta, tan solo mido cinco manzanas de altura y mi peso es de tres manzanas. Me encanta coleccionar cosas pequeñas y bonitas, como caramelos, estrellas y peces de colores. También me gusta mucho ir al colegio y mis asignaturas favoritas son inglés, música y artes plásticas.
Vivo con mi familia en una preciosa casa. Tengo una hermana gemela que se llama Mimmy; es algo más tímida que yo, pero somos tan, tan iguales que para diferenciarnos ella lleva un lacito en la oreja derecha y yo en la izquierda. Si no fuera por eso, nos confundirían constantemente. Mi papá se llama George; es muy trabajador y se preocupa mucho por nosotras; le encanta leer y hablar de casi todo, tiene muy buen humor, aunque creo que a veces es un poco distraído. Mi mamá se llama Mary; es muy amorosa y dulce. Se dedica todo el tiempo a cuidar de la familia y de la casa, y en su tiempo libre le encanta preparar tartas con nosotras. Sus pasteles de manzana son los mejores del mundo, por eso tienen tanta fama, y son mis pasteles favoritos. A mí también me encanta hacer tartas y mi mamá dice que soy muy buena haciéndolas. Mi abuela se llama Margaret y también es una gran experta en la cocina, sobre todo en los pudines que prepara, que son deliciosos. También le gusta sentarse en su mecedora y tejer. Mi abuelo se llama Anthony; es muy sabio y le encanta pintar y contar historias; a veces nos reunimos mis amigos y yo a su alrededor para que nos cuente algo. Todos juntos formamos la familia White". 

Una historia encantadora, ¿verdad? Si todo fuera así de bonito… Pero no. Os voy a contar la verdadera y “estremecedora” historia de Hello Kitty… O por lo menos, lo que se dice por ahí. Y ya conocéis el refrán español: “Cuando el río suena, agua lleva”.
 
Si hablamos de Hello Kitty como icono de diseño, que es en lo que se ha convertido realmente en estos últimos años, diremos que es un personaje ficticio de la compañía japonesa Sanrio, diseñado por Yuko Shimizu en 1974. Esta diseñadora dejó la compañía unos años más tarde, pasando a ser Yuko Yamaguchi la diseñadora oficial de la famosa gatita hasta la actualidad.
 
El personaje en cuestión es una gata blanca antropomorfa, diseñada con líneas muy geométricas, y que lleva un lazo distintivo en la oreja izquierda.
 
Lo que se concibió como un producto para niñas, con la primera salida a venta de un monedero de vinilo, se convirtió en los años 90 en productos para adolescentes y adultos como algo “retro”. Empezaron a salir a venta productos como bolsos y ordenadores portátiles, hasta construir incluso un parque temático oficial: Sanrio Puroland. En 2007, Sanrio adaptó la imagen de Hello Kitty para atraer al público masculino, poniéndole un lacito azul en lugar de rosa, tal cual y listo; complicado. En la actualidad, hay más de 50.000 productos diferentes que incorporan la gatita en su diseño, lo que le da a la empresa Sanrio unos 250 millones de euros anuales en concepto de derechos de autor. Vamos, aquello de “Cría fama y échate a dormir”.
 
Pero la leyenda, digamos “negra”, de esta gatita reside en su diseño. Resulta que no tiene boca. Y es aquí donde intervienen los rumores. Según su diseñadora Yuko Yamaguchi, en una entrevista que le realizó la revista Time en agosto de 2008, no tiene boca porque “Es para que la gente que la mire pueda proyectar sus propios sentimientos en ella, ya que tiene una cara inexpresiva. Kitty parece feliz cuando la gente es feliz. Parece triste cuando ellos están tristes. Por esta razón psicológica nosotros pensamos que ella no debía estar ligada a una emoción y de ahí que no tenga boca.”
 
Pero hay otros que dicen que se oculta algo perverso tras esto.

Lo más “suave”, por así decirlo, es que la hija de la diseñadora original era muda y quiso reflejarlo en la gatita. Bueno, podría ser.

Pero lo más “fuerte” es lo siguiente. La hija de la verdadera diseñadora de Hello Kitty (que parece que no es la primera que aparece en la marca oficial y de la que, naturalmente, se desconoce el nombre) tenía una hija con una enfermedad cancerígena en la boca que los médicos no podían curar. Acudió a todo tipo de sacerdotes, pastores, iglesias y creencias, pero ninguno de sus ritos y rezos la curaban. Así que, presuntamente, recurrió a temas de ocultismo y satanismo; se le apareció un demonio y la madre, desesperada, hizo un pacto con él.  
Un pacto un tanto raro, la verdad, porque no quería el alma de la desesperada madre, sino que, sabiendo que ya estaba preparando este diseño (un demonio con visión de futuro, no cabe duda), le pidió el alma de la gatita. De esta forma, el demonio dominaría el mundo a través de su expansión comercial y, cada vez que un niño mirase a los ojos de la gatita, le arrebataría el alma. El pacto quedó sellado con el diseño de una linda gatita sin boca de nombre Hello Kitty. ¿Por qué con este nombre? Es fácil. El nombre viene del inglés Hello, que significa Hola, y del chino Kitty, que significa Diablo. No del inglés Kitty – Gatita, que sería lo normal en estos casos. No. Las leyendas urbanas indagan en lo más profundo de los misterios hasta llegar a la "verdad"… Lo único que le veo yo de misterioso a esto es lo del demonio japonés con instinto comercial e idiomas… Currículum no le falta, desde luego…

Pero todo esto es leyenda urbana… ¿O no?
 

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