domingo, 19 de octubre de 2014

ZHENG HE, NAVEGANTE CHINO DEL SIGLO XV

Leí algo sobre este navegante hace unos años y acabo de leer una novela basada en sus viajes alrededor del mundo. Me fascinó en su día y me ha vuelto a suceder. Un eunuco chino del siglo XV que se convirtió en leyenda, bajo el nombre de Simbad el Marino, y que pudo ser el descubridor de América en 1421.
Hoy os lo quiero presentar: Zheng He.
 

Ma He nació en el año 1371 en la provincia china de Yunnan, en el seno de una familia de comerciantes musulmanes de habla china. El apellido de la familia, Ma, era de hecho la versión china de Mahoma. Gobernaba en aquel entonces la dinastía Yuan. 
En el año 1391, las tropas de la nueva dinastía Ming entraron en la región de Yunnan. Ma He fue capturado y castrado, pasando a ser un eunuco al servicio del príncipe Zhu Di. A causa de esta castración, se le cambió el nombre por el de Ma Sanbao, que significa “las tres joyas”, quizá en alusión a las partes de su cuerpo que le fueron mutiladas.
Se convirtió en oficial del ejército del príncipe Zhu Di y junto a él participó en numerosas batallas. Fueron años de lucha por el poder, en los que los eunucos tuvieron un papel relevante, tanto en la guerra como en la política exterior. Ma He destacó entre ellos por sus cualidades organizativas y militares, que lo llevaron a convertirse en el hombre de confianza del príncipe Zhu Di. En pago a sus servicios, el príncipe le concedió un nuevo apellido: Zheng, pasando a ser Zheng He.
Retrato idealizado de Zheng He.
Fue una época de guerras constantes contra los mongoles del norte de China, luchas fratricidas y una guerra civil que acabó llevando al poder al príncipe Zhu Di. Este se proclamó emperador en el año 1402 con el nombre de Yongle, y gobernó China entre los años 1402 y 1424.
Yongle era el tercero de la Dinastía Ming y el que la encumbró a la fama. Desde el primer momento, su deseo fue el de asegurar el control marítimo de China sobre el sureste de Asia, eliminando a los piratas que surcaban los mares cercanos e impidiendo que sus enemigos se aliaran con países vecinos y lo atacaran por mar. Por ello, desde inicios de su reinado, empezó a enviar expediciones marítimas a Vietnam y Sumatra. Expediciones dirigidas por eunucos.
Pero fue en 1405 cuando ideó la más grande de las expediciones. Mandó construir una flota de más de 300 barcos que dirigiría Zhen He, convertido ya en uno de sus eunucos de más confianza, militar y organizador, que fue fundamental en la toma de Nankín. Una flota enorme.
Pero, ¿cómo eran estos barcos?
Los había de diferentes tipos. Los más pequeños medían 20 metros de eslora y servían como transporte de personas y comunicación entre la flota. Los buques de guerra medían 60 metros de eslora por 22 de manga y tenían 5 mástiles. Los barcos de transporte de tropas tenían 6 mástiles, 66 metros de eslora y 25 metros de manga. Los cargueros transportaban los víveres y tenían 77 metros de largo y 35 metros de ancho, con 7 mástiles. Además, tenían barcos para el transporte de caballos de 102 metros de eslora por 41 de manga, con 8 mástiles y barcos que eran tanques de agua para la flota.
Las naves capitanas, llamadas baochuan o barcos del tesoro, podían medir entre 120 y 140 metros de eslora por 54 de manga, llegando a tener nueve mástiles. Las baochuan eran auténticos palacios flotantes, que podían llevar una tripulación de 2000 hombres. La cubierta daba acceso a un entramado de columnas y salones desde el que se dirigía la expedición. Tenían poco calado, de 6 metros, lo que las hacía idóneas para navegar por el océano Índico.
Cualquiera de estos barcos comparado, por ejemplo con el de Vasco de Gama, era como una ciudad flotante. El barco San Gabriel tenía 123 metros de eslora y 5 de manga.

Diferencias de tamaño entre el Barco del Tesoro de Zheng He y el San Gabriel de Vasco de Gama.
En total, la flota podía llegar a tener hasta 28.000 tripulantes, con 93 capitanes, 100 contramaestres, 5 astrólogos y 190 médicos que acompañaban a la flota.
Los barcos iban cargados de objetos para el intercambio, como cerámicas y sedas, con las que pretendían establecer contactos y acuerdos comerciales. La pretensión era que los países visitados tributaran al emperador Yongle y le rindieran pleitesía. Los objetos obtenidos serían productos exóticos y artículos medicinales que China necesitaba.
Para asegurarse la preeminencia comercial, distribuyeron papel moneda entre los estados tributarios, así como un calendario chino para que cumplieran con sus obligaciones en el tiempo estipulado. 

Imagen idealizada de la flota de Zheng He
Fueron siete las expediciones que encabezó Zheng He: seis bajo el mandato de Yongle y una bajo el emperador Xuande.
La primera expedición salió en otoño de 1405, recalando en Fujian (China), Champa (actual Vietnam) y Palenbang (Sumatra). Atravesaron el Estrecho de Malaca y llegaron hasta Java y Sri Lanka, para finalizar el viaje en Calicut (India), un puerto declarado como libre. Esta expedición, de carácter puramente comercial y de intercambio, duró dos años. En 1407 regresaron a China, tras enfrentarse a los piratas y sufrir un tifón.  
Durante el primer viaje, habían contactado con extranjeros y se habían llevado con ellos a embajadores para que se presentaran ante el emperador Yongle. Por lo que la segunda expedición se planificó con la idea de que estos embajadores volvieran a sus países de origen. Comenzó a finales de 1407 y la flota tenía estaba compuesta por unos 70 barcos. Recalaron en los mismos puertos que en la primera expedición, pero esta vez con intenciones políticas, no comerciales, ayudando a instaurar en el poder a gobernantes que fueran favorables para los chinos.
En 1409, con una flota de 48 barcos, partió la tercera expedición. A Zheng He lo acompañaron dos oficiales, Wang Junghong y Hou Xian, también eunucos. Tras pasar por Taiping, Champa y Temasek (actual Singapur), llegaron a Malaca, donde impusieron su gobernante para que garantizara el equilibrio de poder entre Malaca, Siam y Java. Pasaron por Sumatra y llegaron de a Sri Lanka para imponer la soberanía china, pero estos desconfiaron y se negaron a aceptarla. Llegaron hasta Quilon, Cochit y Calicut, en India, y de regreso a China, volvieron a pasar por Sri Lanka para imponer su autoridad. Esta vez parece que sí logró su propósito, aunque hay diferentes versiones de cómo lo consiguió, sin duda fruto de la leyenda más que de hechos reales.
Lo que sí es cierto es que en el año 1412 empezó a construirse la Torre de Porcelana de Nankín, de 80 metros de alto. Se construyeron también a su alrededor jardines en los que se plantaron especies obtenidas en las expediciones de Zheng He e incluyeron animales traídos de ellas. Esta torre se destruyó en 1856 durante la rebelión Taiping.
Tras haber conseguido consolidar las relaciones comerciales con el sureste de Asia, el emperador Yongle ordenó la exploración de dos nuevos territorios: Arabia y África. La cuarta expedición salió a principios de 1414 con una flota de 63 barcos. Tras recalar en los puertos ya conocidos de la India, se dirigió hacia Bengala. Pasó por las islas Maldivas y llegó a Ormuz (Irán), donde encontró embajadores africanos que se unieron a Zheng He para ir a presentar pleitesía al emperador chino Yongle. Fruto de esta expedición, llegó a China por primera vez una jirafa, que los chinos creyeron que era símbolo de un buen gobierno, al asimilarlo a un qilin, animal mitológico chino.
A finales de 1416 Yongle ordenó preparar una quinta expedición, con la finalidad de devolver a los embajadores africanos a sus países de origen y continuar con la exploración de África para establecer nuevas relaciones comerciales. Tras pasar por los puertos ya conocidos de la Indina y Ormuz, llegaron a Adén, al sur de la península arábiga y alcanzaron La Meca. Fue en este quinto viaje donde bordeó la costa africana hasta llegar a las costas de Somalia. Este hecho se constata porque aún se encuentran tumbas decoradas con fragmentos de cerámica blanca y azul de la dinastía Ming. La vuelta a China fue a mediados de 1419.  
Como era habitual, había que devolver a los embajadores a sus lugares de origen, para lo cual se preparó la sexta expedición, que salió de China en la primavera de 1421, con fines exploratorios. Regresaron un año después.
Mapa de los viajes de Zheng He
En 1424 falleció el emperador Yongle y su sucesor, Hongxi, tomó la decisión de eliminar los viajes exploratorios y comerciales. Ordenó devolver a todos los extranjeros a sus países y se paralizó la construcción de barcos. Los confucianistas, enemigos naturales de los eunucos, consiguieron la confianza del nuevo emperador. A pesar de ello, Hongxi puso a Zheng He al mando del ejército en la provincia de Nankín, un puesto de vital importancia. Esta situación duró escasamente un año, ya que el reinado de Hongxi fue muy breve.
En 1425 subió al trono el emperador Xuande, que impuso un régimen mixto de influencia entre confucianistas y eunucos. Con la idea de mantener relaciones diplomáticas y comerciales con otros países, y tras la muerte de Xia Yuanji, detractor de estos viajes, decidió emprender una nueva expedición.
La séptima y última expedición de Zheng He partió a principios de 1431. La flota estaba compuesta por más de 300 barcos, al igual que la primera, y la misión era la de restaurar la tranquilidad en los mares y restablecer las relaciones perdidas en los años anteriores. Recalaron en los puertos conocidos de la India, pasaron por Arabia y bordearon la costa africana hasta Kenia y Mozambique.
La flota regresó a China en 1433, pero sin su capitán Zheng He. Al parecer, este murió durante el viaje de regreso y su cuerpo fue arrojado al mar. Está documentado que se ofició un funeral sin cuerpo presente y que se enterraron algunos objetos de Zheng He en un ceremonial budista.  
Una vez conocidos los hechos de la vida de Zheng He como navegante y eunuco influyente en las cortes de los emperadores chinos Yongle y Xuande, vamos a entrar en terreno desconocido, rayano en la leyenda.
Primero, con la idea de que circunnavegara el globo y en 1421 llegara a América, siendo, en realidad, el descubridor de este continente. Esta hipótesis ha surgido a raíz de la aparición de un mapa fechado en el año 1763 que se supone copiado de un original del siglo XV, realizado por el propio Zheng He. En este mapa aparecen América y Oceanía dibujados con precisión, unos setenta años antes de la fecha oficial del descubrimiento.
Mapa supuestamente atribuido a Zheg He
Esta teoría la plantea Gavin Menzies en su libro 1421: The Year China Discovered the World y se apoya en pruebas que la comunidad académica considera especulativas, tales como la presencia de porcelana de la dinastía Ming en Kenia, Perú y California. Menzies también apoya la idea de que un plano de Zheng He llegó a manos de los europeos, y a Colón particularmente, y fue por ello que decidieron emprender rumbo al oeste para localizar estas nuevas tierras.
No existen pruebas escritas de estos hechos, por lo que entraríamos dentro de un tema teórico que quizá requiera de más investigación.
Y por último, con su similitud con Simbad el Marino. Muchos han creído ver en esta historia, que se anexa al libro Las Mil y Una Noches en el siglo XVIII, la vida novelada de Zheng He. Los siete viajes realizados, las luchas con los países visitados, las tormentas sufridas pudieron ser el origen de la fantasía de los autores y convertirse en un auténtico cuento de aventuras.
 
Referencias, por si queréis saber más:
Folch, Dolors, Zheng he, el gran navegante de China. Historia National Geographic nº55
En wikipedia:
Lecturas recomendadas:
Racionero, Luis, El mapa secreto. Ediciones B, S.L. 2013
 
 

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